El «filtro de germanos», o «criba alemana», era una antena de fabricación casera que servía para reducir el efecto de las interferencias producidas por las emisoras alemanas.
Escuchar a escondidasAparte de los periódicos, también la radio pasó a estar sometida a una estricta supervisión alemana. En una programación atractiva, con mucho radioteatro y mucha música, se entrelazaban mensajes de propaganda alemana.
La BBC y Radio OrangeSin embargo, para escuchar las noticias de verdad, los holandeses escuchaban a escondidas la BBC y Radio Orange, la emisora del Gobierno holandés exiliado en Londres. Las combativas alocuciones de la reina Guillermina gozaban de gran popularidad.
InterferenciasCasi nadie respetaba la prohibición de escuchar la BBC y Radio Orange. Los alemanes montaron emisoras con el único propósito de producir interferencias en la recepción de esas radios.
Utilizando el «filtro de germanos», los holandeses consiguieron reducir el efecto de las interferencias producidas por las emisoras alemanas.