Una de las máquinas de escribir utilizadas para mecanografiar el llamamiento a la «huelga de febrero», en este caso por Coba Veltman, ama de casa de Ámsterdam.
Primeras redadas
Los alemanes aprovecharon los incidentes para organizar sus primeras redadas dirigidas contra los judíos: los días 22 y 23 de febrero de 1941, 425 jóvenes judíos fueron detenidos, sometidos a malos tratos y conducidos a centros de detención en carros de combate. Muchos vecinos de Ámsterdam reaccionaron conmocionados.
Huelga de protesta
El entonces prohibido partido comunista hizo un llamamiento a participar en una huelga de protesta. El martes 25 de febrero, los tranvías no salieron de las estaciones y en la ciudad todo el mundo se percató de que algo sucedía. La huelga fue un éxito. Cada vez más empresas se adhirieron a ella. Los huelguistas marchaban en masa por las calles.
Detenida
Coba Veltman participó en la confección de panfletos para llamar a la huelga. El segundo día de huelga, salió a distribuirlos en persona y acabó detenida.
Su hijo relata:
«Los agentes de policía eran buena gente. Le quitaron el bolso, y cuando se lo devolvieron, contenía un solo panfleto, con lo que pudo declarar que otros se lo habían dado.»
Ravensbrück
Con todo, Coba no consiguió que la liberasen, pero posteriormente sobreviviría al campo de concentración de Ravensbrück.